| Subfertilidad en una yegua Endometritis y mosaicismo de cromosomas sexuales |
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REPORTE DE CASO |
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RESUMEN Una yegua raza Andaluz de 7 años de edad ingresa a la clínica de Reproducción Animal con historia previa de endometritis micótica ya resuelta y de no quedar preñada durante el último año. Luego de haberse tratado para la endometritis, se han realizado 3 servicios infructuosos con monta natural. En la clínica se le realiza una evaluación reproductiva completa, citología, cultivo, antibiograma, biopsia uterina y cariotipo. La conformación perineal de la yegua es normal, el cultivo resulta positivo a Pseudomona spp y sensible a Florfenicol, trimetoprim sulfa y ciprofloxacina. En la biopsia se encuentra un endometrio tipo IIa y el cariotipo da como resultado una trisomía XXX o monosomía X0 en el 60% de las células. Inicialmente a la yegua se le aplican 5 mg de Dinoprost intramuscular para inducir celo. La yegua entra en celo a los dos días y se detecta la ovulación en un tiempo muy corto, tres días después del inicio del celo. El tratamiento para la endometritis bacteriana consistió en Enrofloxacina 7.5 mg/Kg sid PO, durante 15 días y durante el primer celo, se realizaron dos lavados intrauterinos (sid) con solución yodada al 1%, cada uno seguido de dos aplicaciones de Oxitocina 10 UI IM con un intervalo de 2 horas. Para el siguiente celo, la yegua es servida con 30 ml de semen fresco; se aplican 2500 UI de hCG intravenoso para inducir la ovulación. La yegua debió ser tratada para endometritis postservicio debido a un aumento evidente en el contenido del útero. Se realizan tres lavados intrauterinos (sid) con solución salina fisiológica, cada uno seguido de dos aplicaciones de 10 UI de Oxitocina a intervalo de 2 horas. Se realiza una infusión intrauterina de Cefapirina benzatínica después de confirmar ovulación. Se confirma una preñez gemelar 13 días después de la ovulación y se decide realizar restricción del alimento durante 5 días para eliminar uno de los embriones. INTRODUCCIÓN La infertilidad en la yegua es un complejo multifactorial que debe ser cuidadosamente diagnosticado por el médico veterinario con el fin de realizar los tratamientos más adecuados y maximizar las condiciones para lograr una preñez a término. Dentro de los problemas más comunes se encuentra la endometritis que se considera una de las principales causas de subfertilidad y que genera importantes pérdidas económicas en la industria equina. Esta se debe a falla en la concepción, pérdida fetal, aborto, placentitis, nacimiento de potros sépticos, metritis postparto y costos por tratamiento (Causey, 2006). Las causas mas comunes incluyen patógenos de transmisión venérea, disminución a la resistencia a la infección, pobre conformación perineal, trauma al parto e iatrogénicas (McKinnon y Voss, 1993). Las hembras con endometritis generalmente tienen historia de subferti-lidad; se les ha realizado una o varias montas previas, pueden ser hembras de edad avanzada o de mala condición corporal o mala conformación perineal. La tasa de fertilización de estas yeguas en general es similar a la de las yeguas sanas pero la tasa de preñez disminuye cerca de un 60% alrededor del día 14 después de la ovulación (Causey, 2006). La endometritis es inducida por efecto de las bacterias, hongos, semen y detritos introducidos principalmente durante la monta o servicio. En yeguas no susceptibles, la inflamación fisiológica que se genera después del servicio tiende a desaparecer 12 a 24 horas después del mismo, a diferencia de las yeguas susceptibles en las cuales la inflamación persiste (Causey, 2006). Los agentes mas comúnmente implicados en la presentación de endometritis son: Streptococcus equi subespecie zooepidemicus, Escherichia coli, Pseudomonas aeruginosa, Kleb-siella pneumoniae, Bacteroides fragilis, Taylorella equigenitalis, Candida sp, Aspergillus sp (Causey, 2006). En algunos casos los problemas de fertilidad pueden ser mixtos, y el reto del Médico Veterinario consiste en lograr determinar cuáles otros problemas afectan la yegua para resolverlos lo más rápidamente posible. El presente reporte busca resaltar todas las herramientas disponibles para realizar una evaluación repro-ductiva completa en yeguas con problemas serios de fertilidad.. HISTORIA A la Clínica de la Reproducción Animal de la Universidad Nacional llega una yegua Andaluz de 7 años de edad con historia de infertilidad de dos años. La yegua tenía un trata miento previo para una endometritis micótica por Candida spp la cual resolvió satisfactoriamente. Luego de este tratamiento se realizaron 3 servicios por monta natural sin lograr una gestación. El veterinario remitente también reporta que la yegua había hecho algunos celos irregulares donde la ovulación ocurría muy tempranamente en el celo con tamaños foliculares ovulatorios muy variados y además persistía con edema uterino después de la ovulación. EXAMEN CLÍNICO Al examen general se encuentra una yegua de condición corporal 4 de 5. La conformación perineal se encontraba normal (vulva vertical y ubicada en su mayoría por debajo del piso de la pelvis). Las barreras anatómicas (vulva, esfínter vestíbulo-vaginal y cervix se hallaban normales. El examen rectal y la ultrasonografía mostraron un edema leve en el cuerpo del útero, el cual fue un hallazgo constante en el seguimiento de la yegua. Para completar la evaluación reproductiva, se realizó un hisopado uterino del cual se obtuvo muestra para citología, cultivo y antibiograma. Adicionalmente se realizó biopsia uterina y se tomó muestra de sangre en un tubo heparinizado para realización de un cariotipo. Luego de estos exámenes se le aplicó 5mg de Dinoprost (Lutalyse®) intramuscular para inducir celo. La yegua entró en celo 2 días después de la aplicación y se inició seguimiento folicular diario. Tres días después de iniciado el celo, el folículo que había medido 35 mm había desaparecido sin evidenciarse claramente la formación del cuerpo hemorrá-gico. Por esta razón se tomó una muestra de sangre 5 días después de la posible ovulación en un tubo sin anticoagulante y se envió para medición de progesterona. Durante el seguimiento se confirmó la historia del edema uterino persistente después de la ovulación. DIAGNÓSTICO Citología Al examen citológico se encontró una celularidad baja con alto contenido de moco, polimorfonucleares en distintos estados de degeneración, detritos y bacterias en cantidad moderada. Los hallazgos anteriores eran consistentes con una endo-metritis. Cultivo El cultivo realizado fue positivo a Pseudomonas spp y sensible a Florfenicol, Trimetoprim-Sulfa y Ciprofloxacina confirmándose el diagnóstico de endometritis bacteriana. Biopsia Se encontró un epitelio simple que variaba de cúbico a cilíndrico, leve infiltración de mononucleares (linfo-citos) periglandular y perivascular.
Presencia leve de polimorfonuclea-res neutrófilos y eosinófilos en las glándulas, las cuales estaban levemente tortuosas, con dilatación y contenido proteináceo. De acuerdo a los hallazgos, el útero se clasificó como tipo IIa (Fig 1). Cariotipo Se encontró que el 40% de las células poseían un número cromosó-mico 64XX (normal) mientras que el 60% de las células presentaban números cromosómicos 63X0 y 65XXX (anormales). Este resultado confirma una anomalía genética que es asociada con problemas repro-ductivos en yeguas, especialmente problemas de fertilidad y presencia de ciclos estrales irregulares. Medición de progesterona Dio como resultado 8.4 ng/ mL confirmando la ovulación. Ultrasonografía Además de los hallazgos en los ovarios, al realizarse los seguimientos foliculares, un hallazgo constante fue la presencia de edema y leve contenido anecógenico en cuerpo y cuernos después de la ovulación, lo cual confirmaba el diagnóstico de endometritis (Fig 2).
TRATAMIENTO Inmediatamente fue detectado el contenido en el cuerpo del útero, se instauró tratamiento con lavados intrauterinos, el primero siempre se realizaba con un litro de solución salina fisiológica para observar la apariencia del líquido recuperado y el posterior se realizaba con un litro de solución yodada al 1%. Estos lavados fueron realizados en dos ocasiones a un intervalo de 24 horas; después de cada lavado se administraban 10UI de Oxitocina intramuscular dos veces a intervalo de 2 horas. Luego de que el cultivo salió positivo a Pseudomona spp y que era sensible a Ciprofloxacina se decidió iniciar tratamiento con Enro-floxacina 7.5mg /Kg vía oral una vez al día durante 15 días. Debido a la adecuada respuesta al tratamiento de los lavados uterinos y a la terapia antibiótica, se decide realizar un seguimiento folicular en el siguiente celo y se realizó servicio con semen fresco precedido de la administración de hCG para inducir la ovulación. Debido a la predisposición mostrada por la yegua a desarrollar endo-metritis se decidió instaurar manejo para endometritis postservicio previo y posterior a la inseminación. Este tratamiento se basó en un lavado realizado seis horas previas al servicio con 1 litro de solución salina fisiológica y otro realizado seis horas después del servicio con el mismo producto. Luego del segundo lavado se administraron 2 dosis de 10UI de Oxitocina intramuscular a un intervalo de 2 horas. Estos lavados fueron repetidos al día siguiente a un intervalo de 12 horas igualmente con la posterior aplicación de Oxitocina. Al día siguiente, se confirmó la ovulación, 40 horas después de la hCG y se realizó una infusión intrauterina con 500 mg de Cefapirina benzatinica (Metricure ®). Trece días después de la ovulación, se confirma la preñez que desafortunadamente fue gemelar (Fig 3). Con el fin de lograr la eliminación de uno de los embriones, se puso a prueba la restricción del alimento durante cinco días. El seguimiento por ultrasonografía confirmó un solo embrión 21 días después de la ovulación.
DISCUSIÓN Con los resultados obtenidos en la evaluación reproductiva, la yegua se consideraba con un pronóstico reproductivo reservado, debido a que la biopsia uterina clasificaba el endometrio como tipo IIa y éste, según reportes de otros autores, representa una disminución en la fertilidad entre el 50% y el 80% (Blanchard, 1998). Adicionalmente presentaba una en-dometritis bacteriana confirmada por los hallazgos ultrasonográficos (edema en diestro) y de citología y cultivo. El edema encontrado en el diestro es un hallazgo consistente para diagnosticar endometritis. La medición de progesterona cinco días después de la posible ovulación fue realizada para descartar o confirmar la presencia de un cuerpo luteo funcional. Esta herramienta es muy poco utilizada en nuestro medio y es muy útil ya que se puede enviar la muestra a cualquier laboratorio humano o veterinario y permite confirmar que una yegua está o no en diestro (los niveles de progesterona deben estar por encima de 1ng /mL; McCue, 2000). Se instauró tratamiento con Enroflo-xacina debido a que esta es una quinolona al igual que la Ciprofloxa-cina y que además alcanza concentraciones más altas a nivel de útero que las plasmáticas. La Ciprofloxa-cina luego del metabolismo hepático termina transformándose en En-rofloxacina. La inseminación artificial fue planteada más como un plan diagnóstico, debido a la subfertilidad histórica que presentaba la yegua y para identificar si estaba predispuesta a sufrir de endometritis postservicio. Se propone y se trata la endome-tritis postservicio debido al aumento marcado del contenido uterino después de haberse hecho la inseminación artificial. El tratamiento más recomendado consiste en la inducción de la ovulación para evitar numerosos servicios, además de la realización de lavados con solución salina o lactato de Ringer seguido de tratamientos con Oxitocina. Estos lavados uterinos se pueden realizar durante el celo, antes y después del servicio y continuar hasta la ovulación. La infusión intrauterina con Cefa-pirina benzatínica el día que se detectó la ovulación, fue realizada debido a un reporte de Causey (2006) sobre el uso de cefalosporinas intrauterinas, además por su buena respuesta ya demostrada en el tratamiento de la endometritis en bovinos. La irregularidad del ciclo estral de la yegua puede ser explicada por el resultado obtenido en el cariotipo, debido a que esta clase de anomalías del ciclo estral están reportadas en casos de mosaicismos o de hipogonadismos a causa de aberraciones parciales o completas de las líneas celulares (Nicholas, 1996). El mosaicismo es la presencia de más de una línea celular en un individuo, lo cual es causado por una no disyunción durante la mitosis en una etapa temprana del desarrollo embrionario (Nicholas, 1996). Las alteraciones cromosómicas, especialmente las de los cromosomas sexuales, han sido asociadas con infertilidad en el equino. Se considera que la prevalencia de alteraciones cromosómicas en la yegua es inferior al 3% siendo la más comúnmente reportada la monosomía XO o síndrome de Turner (Bowling, 1987). Una alteración de este tipo se puede sospechar en una yegua que se encuentra en edad repro-ductiva y presenta infertilidad primaria e hipoplasia gonadal. Las yeguas mosaico representan aproximadamente un 15 - 30% del total de los casos de disgenesia gonadal. (McCue, 2000). El diagnóstico de las alteraciones cromosómicas se basa en el análisis cromosómico o cariotipo. Este análisis puede ser llevado a cabo en cualquier tejido que posea células en división activa. Puede usarse una muestra de sangre recolectada con ácido, citrato, dextrosa o heparina, que debe ser enviada de inmediato a un laboratorio especializado en análisis de cariotipo animal (McCue, 2000). El mosaicismo causa subfertilidad debido a que el 25% de los gametos formados por la fecundación son no viables (YO), sin contar las anorma lidades en el aparato reproductivo o las anormalidades en el ciclo que puede ocasionar. El potro de esta yegua tiene 45% de probabilidad de tener anormalidades en toda la línea celular por lo cual es recomendable realizar un cariotipo al nacimiento. La gestación gemelar pudo ocurrir por la ovulación de un segundo folículo que estaba creciendo en el otro ovario y además por que hay reportes por otros autores donde la aplicación de hCG aumenta la probabilidad de preñeces gemelares (McCue, 2006). Hay muchos tratamientos propuestos para el manejo de la gestaciones gemelares tempranas como por ejemplo la ablación de vesícula embrionaria, aspiración transvaginal de la vesícula, inyección en el espacio alantoideo con Colchicina o Cloruro de potasio (Blanchard, 1998), pero en este caso se decidió hacer restricción del alimento, como un método empírico usado en campo. La resolución de la preñez gemelar pudo ocurrir por simple efecto de la yegua, debido a que ellas pueden reducir espontáneamente preñeces gemelares unilaterales a una sola con un 75% de eficiencia a partir de los 16-17 días, siendo mas complicado la reducción de preñeces gemelares bilaterales (Blanchard, 1998). La subfertilidad de esta yegua en definitiva se estimó que estaba dada por su predisposición a presentar endometritis y por las anomalías de sus líneas celulares o mosaicismo. Si no se hubiera realizado una evaluación reproductiva rigorosa, no se hubiera realizado el tratamiento adecuado y no se hubiera obtenido la preñez. Los principales problemas reproductivos de las yaguas se relacionan con endometritis crónica, las cuales frecuentemente son susceptibles a endometritis post-servicio y por consiguiente requieren de evaluaciones frecuentes con el fin de instaurar las terapias más adecuadas. En contadas ocasiones la infertilidad de la yegua además está complicada por otros factores como en este caso, el de mosaicismo que explica los ciclos irregulares y los tamaños foliculares inconsistentes a la ovulación. Para este problema no hay tratamiento y el riesgo de transmisión hereditaria es alta posiblemente debido también al problema de consanguinidad que presentan algunas razas equinas. REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA
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