Medicamentos en caballos con osteocondrosis |
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Rustin M. Moore, DMV, PhD, Diplomate ACVS Department of Veterinary Clinical Sciences School of Veterinary Medicine Louisiana State University Baton Rouge, Louisiana Compendium on Continuing Education Vol. 22 No. 12, Diciembre 2000 TRADUCCION Y SÍNTESIS: CAMILO GIRALDO R. DMV |
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INTRODUCCIÓN La osteocondrosis causa varios grados de dolor e inflamación en los caballos afectados. El proceso patológico comienza en útero, pero los signos clínicos de la condición usualmente no se vuelven evidentes hasta que el caballo afectado comienza ejercicio extenuante. Debido a que la recuperación de la cirugía puede ser prolongada, el manejo conservador usando suplementos o condroprotectores puede ser preferible para animales con enfermedad leve. |
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RESUMEN
La osteocondrosis es una enfermedad ortopédica que típicamente afecta a caballos jóvenes al inicio de su carrera atlética. La enfermedad tiene muchas manifestaciones y puede afectar numerosas articulaciones. Está caracterizada por falla de la osificación endocondral que resulta en una debilidad subcondral que apoya la estructura y formación de tejido fibroso y fibrocartílago donde el hueso debería ordinariamente estar localizado. Esta área inestable inicia un proceso inflamatorio por depositar material osteocondral en la cavidad articular.
La etiología de la osteocondrosis es multifactorial (genética, nutricional, ejercicio); aunque el proceso patológico comienza en útero, los signos clínicos de la condición usualmente no se vuelven evidentes hasta que el caballo afectado comienza ejercicio extenuante. La osteo-condrosis puede tener pocos signos clínicos, efusión sinovial sin cojera o limitación del rendimiento, limitación del rendimiento pero sin cojera aparente o cojera aparente.
Cualquier articulación en los miembros anteriores o posteriores puede ser afectada por osteocondrosis. Esta puede ocurrir simultáneamente en múltiples articulaciones y con frecuencia se presenta en la misma articulación del miembro contralateral.
SIGNOS CLÍNICOS
Los signos clínicos observados en caballos con osteocondrosis son variables e incluyen efusión sinovial posterior al ejercicio, pobre rendimiento y en los casos más severos, cojera evidente. Estos signos clínicos son el resultado de diferentes grados de dolor y edema por el proceso inflamatorio presente. La membrana sinovial es una estructura altamente vascularizada que contiene sinoviocitos, células inflamatorias y terminaciones nerviosas; produce el fluído sinovial, crucial para la lubricación del cartílago articular. Esta membrana es altamente susceptible a la inflamación y es a menudo responsable de la cascada inflamatoria en las articulaciones.
La sinovitis conduce a alteraciones en el metabolismo de los condrocitos, resultando en una matriz articular defectuosa; incrementa la producción de fluido sinovial más seroso (menos viscoso), reduciendo la lubricación y favoreciendo la fricción que puede conducir a pobre rendimiento y cojera.
CIRUGIA
El tratamiento ideal para la osteocondrosis es la remoción artroscópica de los fragmentos osteocondrales; debridación del cartílago afectado y hueso subcondral; y lavado sinovial para limpiar detritos osteocondrales, células inflamatorias y mediadores. Dependiendo de la extensión del daño, los caballos deberían permanecer de 2 a 12 meses en convalecencia después de la cirugía artroscópica. Algunos caballos con formas leves de enfermedad osteo-condral pueden ser manejados exitosamente sin cirugía.
TERAPIA DE MANTENIMIENTO
Los caballos con osteocondrosis pueden beneficiarse de la administración de uno o varios suplementos y/o agentes condroprotectores. Estos productos pueden ser el único tratamiento para caballos para disminuir la inflamación sinovial, lubricar el tejido articular e incrementar la condroprotección. Las metas de la terapia articular son la disminución de la inflamación articular y el dolor, mantenimiento o mejora del rendimiento atlético, promover la longevidad e incrementar la calidad de vida.
Entre los compuestos condroprotectores que incrementan el metabolismo del cartílago articular, estimulando la síntesis de condrocitos y reduciendo su degradación, se incluyen glucosamina, condroitinsulfato, ac. hialurónico (AH), glicosaminglicanos polisulfatados (PSGAGs) y ciertos fármacos antiinflamatorios.
Estos fármacos o nutracéuticos pueden ser administrados directamente en las articulaciones, parenteral-mente IM o IV u oralmente; su efecto depende de la ruta de administración. Los productos administrados sistémicamente deben cruzar varias barreras para alcanzar la articulación y el cartílago articular. En general, los agentes condroprotectores han demostrado in vitro ser beneficiosos para el metabolismo del cartílago articular; las propiedades antiinflamatorias de algunos agentes pueden ayudar a restaurar un medio ambiente sinovial adecuado para los condrocitos.
Existe una controversia referente a la eficacia de la mayoría de los suplementos articulares tanto en caballos como en humanos con enfermedad articular, en parte debido a que la FDA no regula los nutra-céuticos.
Condroitin sulfato y Glucosamina
El autor comenzó a administrar una combinación de condroitin sulfato y glucosamina ya sea antes o inmediatamente después de la cirugía. Aunque el mecanismo del efecto benéfico es a menudo considerado condroprotectivo, las propiedades antiinflamatorias de éstos productos pueden ser las responsables para los efectos positivos observados. La glucosamina es el más importante componente de éstos suplementos.
Glicosaminglicanos polisulfatados
Los PSGAGs son considerados fármacos antiinflamatorios de la sinovia que tienen efectos terapéuticos inhibiendo las enzimas lisosomales, reduciendo la síntesis de prostaglandinas e interleukinas e inhibiendo la liberación de radicales libres. Además, estudios in vitro han mostrado estimulación de la síntesis del ácido hialurónico por los sinoviocitos como respuesta de la administración de PSGAGs. Se cree últimamente que proveen alguna condroprotección. El autor ha usado como dosis 500 mg IM una vez cada 5 a 7 días por un mínimo de 5 semanas en caballos con osteocondrosis. Si se ve algún efecto, una dosis de mantenimiento de 500 mg puede ser administrada intramuscular una vez al mes. La administración intraarticular tiene el riesgo de sepsis en la articulación y otras reacciones inflamatorias no sépticas.
Acido hialurónico
El hialuronato de sodio, comúnmen-te conocido como ácido hialurónico, es el más reciente tipo de antiin-flamatorio para ser usado en la enfermedad articular equina. Uno de los efectos predominantes es reducir la fricción de la membrana sinovial mediante lubricación. Además, el AH inhibe la liberación de radicales libres, disminuye la producción de prostaglandinas por los sinoviocitos y estimula la producción endógena de AH adicional por los sinoviocitos.
El autor administra 20 mg por sitio IA o 40 mg IV. Administrar IV 3 a 4 veces con intervalo semanal antes de reiniciar el ejercicio. Si la administración es con fines terapéuticos, un programa de mantenimiento de 40 mg IV cada 2 a 4 semanas o antes del evento atlético. Si una articulación es la única afectada administrar 20 mg IA. Algunos clínicos y entrenadores creen que la ruta IV puede ser mas efectiva en estos casos.
Corticosteroides
Los corticosteroides son potentes antiinflamatorios usados por décadas para tratar la enfermedad articular equina. Estos compuestos son administrados IA para disminuir el dolor y la inflamación. Los corticos-teroides estabilizan la membrana lisosomal y disminuyen el edema y la formación de fibrina, inhiben la migración, fagocitosis y degranu-lación de neutrófilos y disminuyen la liberación de prostaglandinas, interleukinas y radicales libres, los cuales todos ejercen efectos cata-bólicos sobre los condrocitos y la matrix del cartílago articular.
Hay varias clases de corticoste-roides que han mostrado ejercer tanto efectos benéficos como secundarios en el metabolismo del cartílago articular. La cascada inflama-toria dentro de una articulación puede sustancialmente incrementar la degradación de la matrix del cartílago articular y disminuir su síntesis; además la administración de betametasona o triamcinolona tiene fines terapéuticos restaurando la función metabólica normal de los condrocitos y la estructura del cartílago articular. Los caballos con quistes de hueso subcondrales en los cóndilos femorales y aquellos con osteocondrosis avanzada pueden beneficiarse de la administración IA de corticosteroides.
CONCLUSION
La administración de suplementos articulares a caballos con osteocondrosis disminuye el dolor y la inflamación de la articulación, incrementan el metabolismo de condrocitos, promueven la reparación del cartílago articular y mejoran la función del cartílago. La condroitin sulfato oral y la suplementación con glucosamina es usada ya sea antes o inmediatamente después de la cirugía artroscópica. Aproximadamente 2 semanas después de la cirugía un régimen de PSGAG se inicia y se continúa con AH poco tiempo antes de iniciar el ejercicio drástico. El uso de glucocorticoides intraarticulares es reservado para caballos con severa inflamación o daño articular.
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