DIAGNÓSTICO DE LA MIELOENCEFALITIS EQUINA: FACTORES QUE COMPLICAN EL DIAGNÓSTICO

BRADFORD G. BENTZ D.M.V, MS

WYNDEE G. CARTERS, BS.

THOMAS TOBIN, MRCVS, PhD

Compendium on Continuing Education.  Vol 21No. 10 Octubre 1999

TRADUCCIÓN: CAMILO GIRALDO. DMV

INTRODUCCIÓN

El diagnóstico antemortem de la mieloencefalitis protozoaria equina (MPE) puede ser uno de los mas difíciles para hacerlo con precisión. Esta dificultad resulta de la variabilidad clínica percibida en su presentación. Debido a que el test de laboratorio antemortem es la única pieza del diagnóstico, la exactitud de éste depende de completas evaluaciones físicas, neurológicas y diagnósticas.

La MPE es una enfermedad de gran preocupaciónpara todos los miembros de la industria equina. Los caballosdiagnosticados con MPE pueden ser de cualquier raza o antecedentes. Paralos propietarios y entrenadores de estos animales un diagnóstico de MPEconlleva un tratamiento a largo plazo.

Pese a la existencia de test de laboratoriopara MPE, ningún test individualmente puede ser usado como significadodefinitivo de diagnóstico antemortem. Realmente, a la fecha, undiagnóstico definitivo es alcanzado únicamente por identificaciónpostmortem de la característica de las lesiones de la medula espinal y/oun parásito causante (ej: Sarcocystis neurona, Neospora sp). Por estarazón, el diagnóstico antemortem mas veraz es alcanzado por interpretacióncuidadosa del examen físico y neurológico, y encuentros de laboratorio.Cada uno de estos componentes del proceso diagnóstico tiene su propiofactor complicante.

RESUMEN

EXAMEN FÍSICO Y NEUROLÓGICO

Un examen físico general es importante para proveer un contexto dentro de los cuales los encuentros del examen neurológico son interpretados. Encuentros ambiguos o no específicos, tales como cojeras, debilidad, pérdida de la condición, atrofia muscular inusual y andar cuidadoso no son específicamente signos diagnósticos de déficit neurológico y menos aún diagnóstico definitivo de cualquier enfermedad neurológica específica, tal como la MPE. Los déficits del nervio craneal son a menudo indiscriminadamente asociados con MPE, sin embargo estos sin otras anormalidades neu-rológicas son a menudo causados por trauma directo en este nervio. Los signos clínicos de ataxia y déficits del nervio craneal son fácilmente mal interpretados como signos de MPE cuando otros desórdenes neurológicos no son considerados. Caballos que presentan signos de vestibulopatía (Disfunción CN VIII) deberían ser evaluados para determinar si la lesión es central o periférica. Radiografía, otoscopia, endoscopia y/o scinti-grafía del cráneo para enfermedad vestibular periférica están indicadas como componentes de una completa evaluación de los caballos que están presentando vesti-bulopatía. Una prolongada enfermedad no relacionada al sistema nervioso central puede causar pérdida muscular que puede ser mal interpretada como una consecuencia de atrofia muscular neurogénica. A pesar de que cualquier desorden neurológico focal puede causar atrofia muscular severa, ésta a menudo ha sido específica-mente asociada con MPE. Es conveniente solicitar la opinión de clínicos quienes tienen experiencia en examen neurológico, procedimientos diagnósticos y evaluación de cojeras, todo ésto necesario para completar una evaluación de MPE.
  EXAMEN DE COJERAS Un riguroso examen de cojeras es esencial para aquellos animales que no exhiben déficit neurológicos o esos con dudosas alteraciones. No existe evidencia que la MPE cause cojera como signo primario. Por lo tanto una rigurosa evaluación, reconocimiento y manejo de condiciones muscoloesqueléticas puede direccionar exitosamente muchos problemas atribuidos a la MPE. Una disminución en el nivel de desempeño en ausencia de otros signos clínicos es percibida por ser una manifestación clínica común de MPE. Aunque esto es posible, la experiencia clínica en el campo indica que es menos común que la MPE sea la mayor causa de un pobre rendimiento que la gran mayoría de otras condiciones neurológicas. Las cojeras son una causa común de rendimiento pobre, pero pueden ser muy difíciles de identificar y localizar.
TEST DE LABORATORIO Y AYUDAS DIAGNÓSTICAS
La evaluación de caballos que presentan déficits neurológicos a menudo requieren acceso a equipo, laboratorios y personal capacitado. La evaluación diagnóstica debería también direccionarse a otras enfermedades neurológicas que pueden causar signos clínicos similares a los ocasionados por la MPE. Un aspirado de FCE debería ser obtenido únicamente cuando un caballo está neurológicamente anormal y ha recibido una evaluación diagnóstica para descartar otras enfermedades. Cuando este protocolo no es seguido, la proporción de resultados falsos-positivos se incrementará. El índice de albúmina en el FCE y el cociente de IgG pueden ser una ayuda en determinar la integridad de la barrera hematoencefálica y la producción de inmunoglobulinas intratecales.
CONCLUSIÓN
EVALUACIÓN DE LA RESPUESTA AL TRATAMIENTO En muchas situaciones la evaluación de la respuesta al tratamiento juega el principal papel en el diagnóstico de la MPE. Los tratamientos comunes para la MPE incluyen antimicrobiales de amplio espectro (sulfas y/o oxitetraciclina); reposo durante el tratamiento, AINES, esteroides, DMSO, vitamina E, ácido fólico y muchos otros compuestos, hierbas, suplementos, así como acupuntura. Existen muchas enfermedades o procesos que pudieran responder a alguna combinación de estos tratamientos. A causa de las dificultades encontradas en el proceso diagnóstico, es usualmente recomendado evaluar todos los pacientes potenciales a MPE tan completo como sea posible. Sin embargo, el proceso es a menudo restringido a la evaluación de la respuesta al tratamiento. Cuando los tratamientos fallan o el cliente repetidamente reporta recaídas, el caballo debería ser reevaluado para déficits neurológicos, incluyendo su severidad y cualquier cambio que haya ocurrido. Hasta que un test antemortem definitivo esté disponible, los pacientes continuarán siendo mal diagnosticados con MPE. Esta falla en el diagnóstico y frustración serán minimizadas por una consciente e informada aproximación al diagnóstico y tratamiento de la MPE. Aunque esto es posible, la experiencia clínica en el campo indica que es menos común que la MPE sea la mayor causa de un pobre rendimiento que la gran mayoría de otras condiciones neurológicas. Las cojeras son una causa común de rendimiento pobre, pero pueden ser muy difíciles de identificar y localizar.

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